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GENARO: ˇSALVANOS QUE PERECEMOS!

Por Fernando Carlos Pérez Álvarez

Oídme, cofrades y hermanos:
este año no hay Entierro,
que estamos en un encierro
del que no nos escapamos.
Que no rule por la calle
a todos parece mal,
queremos que nada falle;
vamos a hacerlo…virtual.
Ahora, guardemos silencio,
el orujo va a reinar,
voy a ver si yo me agencio
un traguín pa comenzar.
Oh sapiente Genarín,
muéstrame tu mente empírica,
y guía mi pizarrín,
revelándome otra encíclica.
Este año dos mil veinte
salió malo y retorcido,
pues nos llegó desde Oriente
un virus muy, muy jodido.
Vino sin darnos aviso,
de pronto aquí se plantó,
y aun cuando nadie lo quiso,
con nosotros se quedó.
Nos confinó en nuestra casa
por evitar mal mayor,
todo el día con pijama
sin salir del comedor.
A las ocho cada tarde
a aplaudir en el balcón,
que la gente no es cobarde
y derrocha la emoción.
Como toda ayuda es poca,
a ti, oh Genaro, invoco,
y con ello yo provoco
el amparo que nos toca.
¡Manifiéstate Genaro!
Díctanos lo que hay que hacer,
seguro que tienes claro
qué nos puede proteger.
Se abrió el cielo en dos mitades
con estruendo y alharaca,
y en medio de otras deidades,
Genarín con un machaca.
¡Calienta Jonás, que sales!
espíritu mensajero,
que como tú muy bien sabes,
mis consejos no siguieron.
¿No os dije yo ignorantes
cómo debíais vivir?
No hay peor sordo, tunantes,
que aquel que no quiere oír.
“Currelo dosificar”,
¿algunos no lo habéis hecho?
Ahora lo habréis de pagar
si ocurre lo que sospecho.
“Holgar, comer y beber”
¿tampoco quisisteis hacer?
No habrá tiempo para muchos,
pues ya los veo pachuchos,
esmirriaos y sin poder.
¿Que no pudisteis joder?
¡Ahora sí que estamos buenos!
Os perdisteis un placer
poniendo a la vida freno.
¡Trae a mis ministros, Jonás!
Preciso de su consejo,
porque yo sé de conejo,
pero de virus…¡ni un flash!
Jonás los hizo pasar.
Francisco Pérez Herrero,
ese fue que entró el primero,
detrás entró Nicolás.
Fue Eulogio, fiel taxista,
el tercero de la lista,
y el que cerró fue Luis Rico,
yo lo afirmo y certifico.
Sentémonos en concejo,
mis fieles evangelistas,
a ver si hallamos las pistas
que les libren el pellejo.
Jonás, ¡corta algo de chorizo!
y que el orujo no falte,
que con tan buen bebedizo,
algo seguro nos sale.
Se aplicaron al condumio
con práctica y buen hacer,
y en el beber y el comer,
les sorprendió el plenilunio.
Con la barriga bien llena
llegó el deseo carnal,
se pospuso la faena
para después de encamar.
Bien entrada la mañana,
ya espantada la resaca,
volvieron de mala gana,
cada cual a su butaca.
Ideas se debatieron,
remedios contra la plaga,
hasta que al fin decidieron,
poner el dedo en la llaga.
Se apuntaron soluciones,
tiraron bien de memoria,
bucearon en la historia
de insólitas tradiciones.
Para acabar con el bicho,
venciendo a las pesadillas,
varias friegas, eso han dicho,
con polvos anti ladillas.
Terció Paco en verso y prosa,
hasta se puso epicúreo:
“¡Permanganato de sosa
y, además, fenilmercurio!”
Tomó Genaro palabra:
Os habéis quedado antiguos,
dejad ya de ser ambiguos,
que es muy seria la ocasión,
y para decir gansadas
¡ya tenemos al Simón!
Yo que soy padre de todos,
siendo Bendito Canalla,
os sacaré de estos lodos,
si en mi plan nada me falla.
Quedaos en vuestra casita,
hasta que abran la espita.
Con alcohol desinfectar,
orujo no malgastar.
Dale al tiempo tu paciencia
en espera de vacuna,
confiando en que la ciencia
tenga esa buena fortuna.
Controla muy bien tus nervios,
que estás en el disparadero,
y no malgastes tus medios,
por si fuera duradero.
No acapares el papel,
ese de limpiarse el culo,
ni te quedes todo el gel,
ni propagues tanto bulo.
Tira al salir al balcón,
los tejos a la de enfrente,
aprovecha la ocasión
de poder hincarle el diente.
Come y bebe de lo bueno
por si te toca la china,
que, al menos, te vayas lleno
cuando todo se te arruina.
Así que, queridos míos,
nada más puedo decir,
si recobráis vuestros bríos,
acordaos de vivir.
Aplicaos al placer,
que no admite aplazamiento,
gozad, pues, cada momento,
que es también nuestro deber.
Genaro así nos habló,
con buen tino y con prudencia
su camino nos trazó,
cosa nuestra es la intendencia.
Genarín reparta suerte
y aunque bien que lo sentimos,
este año no salimos,
por no sacar a la Muerte.






COFRADÍA DE NUESTRO PADRE GENARÍN