Inicio
 
Comparte esta web  
  LA TRADICIÓN
    > Carretera de los cubos
    > Catedral de León
    > El Entierro
    > A la muerte de Genaro

  LOS ROMANCES
    > 2019

    > 2018
    > 2017
    > 2016
    > 2015
    > 2014
    > 2013
    > 2012
    > 2011
    > 2010
    > 2009
    > 2008
    > 2007
    > Otros romances


  EL CERTAMEN GENARIANO
  DE VERSOS BURLESCOS
    > Nueva convocatoria 2019
    > Convocatoria 2018
    > Convocatoria 2017
    > Convocatoria 2016
    > Convocatoria 2015
    > Convocatoria 2014
    > Convocatoria 2013
    > Convocatoria 2012
    > Convocatoria 2011


  



NONAGENARIANA EPÍSTOLA DE CRISTAL Y PIEDRA
- y Salmo Responsorail -

PREMIO IX CERTAMEN GENARIANO DE VERSOS BURLESCOS
Por Armando Gutiérrez Rodríguez (León)

Poema de blanca piedra, luz que al cielo se levanta
como levanta sus ruegos León en Semana Santa.
Pulchra Leonina te llaman, Cazurra de alba hermosura,
templo que a este pueblo guarda en las noches más oscuras.
Maga de embrujo y hechizo, venerada catedral,
prodigio de cantería, de color y de cristal,
eres el mudo testigo desde hace noventa años,
de la egregia tradición que ronda tus aledaños.
Solloza a tus pies la esquila, del jueves santo en la noche,
llamándonos a poner, al duelo postrer el broche.
Acudid, fieles piadosos, caminad sobre las piedras
que pisó aquel desgraciado que encontró la muerte negra
en el humillante trance de verter aguas menores.
Deberéis epistolar, de sus milagros deudores,
parábolas y enseñanzas de tan insigne maestro
que en las plazas de la vida lidiaba siempre muy diestro.
Adalid de la embestida, de carne todo derroche,
de órgano donador por San Lorenzo y sus noches.
Mucho polvo sacudiste en tus viacrucis beodos.
Por eso, gracias a ti, pisamos hoy estos lodos.
Pues si en algo fue alabado el taimado pellejero
dejó de ello buena cuenta el evangelista Herrero,
quien tanto disfrutar abonamos hoy con creces
pues a la diestra del Padre aún recoge nuestras preces.
Atiende, oh, nuestros ruegos. Son tan humildes y parcos…
No nos cierres tu atención como cerraron San Marcos.
Esa cárcel quevediana, bella muestra plateresca
allí donde en los veranos te afanabas con la pesca.
En aquel bendito río, nuestro querido Bernesga
ante el cual te arrodillabas para lavarte la verga.
Aguas abajo se mecen, con vítores y pasión,
nuestros sueños de primera en el Reino de León.
Obra otra vez el milagro, desvélanos el secreto
como en su día lo hiciste con el bueno de El Porreto.
Poda con el brazo firme la tramada enredadera
que mina nuestra muralla, donde una Moncha soltera
con lágrimas y sollozos te cubrió con un sudario
de hoja prostituida por el director del Diario,
inventor de comisiones con más caras y delitos
que vino a litros sirvió el bueno del tío Perrito.
Sálvanos, Padre orujero, como a moza descarriada
que devolviste al hogar arrepentida y lavada,
limpia y pura de actitud, sin pasado y sin tachones,
al igual que ahora se borran en Ordoño los leones.
A ti acudimos humildes para entonar nuestros ruegos
aclarando nuestras voces con tu santa agua de fuego.

SALMO RESPONSORIAL:
repetid con fuerza, hermanos
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años


Escucha pues, Santo Padre, los ruegos de tu rebaño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Que huya la enfermedad como huías tú del baño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Si apartas los “patateros”, enredos, tramas y engaños…
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Por el milagro del gol que asombró a propios y extraños…
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Si el balón de los rivales se estrella en el travesaño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Del encuentro con papones líbranos por muchos años
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Ahuyenta los “obispones” los cuélebres y diaños
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Para que el politicucho deba ganarse el escaño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Por la abundancia de uva, que no se agote ese caño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Por dormir con sotadera en sábanas de buen paño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Si al acabar cada noche al menos un polvo apaño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Por alejar cada día la cruel caja de castaño
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

Y sepan, autoridades, ¡que aquí nos sobran redaños!
Naranjas, queso y orujo para otros noventa años

¡Disfrutemos de la noche, de Genaro y de su embrujo!

Y siguiendo sus costumbres que nunca fueron un lujo bebamos en su memoria una copina de orujo.





COFRADÍA DE NUESTRO PADRE GENARÍN