XIII CERTAMEN GENARIANO DE VERSOS BURLESCOS
A continuación se presenta un especial de todo lo relacionado con la convocatoria
del treceavo certamen celebrado en 2025. LEYENDA INMORTAL DE SAN GENARO DE LEÓN Por Francisco Delgado-Iribarren Cruz (Madrid) 1. Atropello y muerte de Genaro de León Voces de muerte sonaron en las calles de León. Voces sombrías que siembran tristeza y desilusión. Ha atropellado a Genaro un estúpido camión. Lo conducía un novato irresponsable y torpón, que ya ha sido detenido y conducido a prisión. Que la fuerza de la ley le caiga como un baldón, pero nadie nos devuelve a Genaro de León. Cuando los cristianos rezan con especial devoción, recordando a Jesucristo en su muerte y su pasión, voces de muerte sonaron en las calles de León. Don Genaro Blanco Blanco, leonés de corazón, pellejero aficionado, bebedor de profesión. ¿Quién te ha quitado la vida en las calles de León? Fue José María Sáenz, el chiquillo no me vio. Por estar en Jueves Santo vino a meterme el hostión. Me pilló desprevenido, en proceso de micción. Solo pude despedirme de mi noble cipotón. Genaro dos veces Blanco, ¡digno del más alto honor! Escucha a tus feligreses, que te cantan con amor. Gracias, Francisco Delgado. Eres, sin duda, el mejor. Que tus versos se propaguen por las calles de León. En la calle de los Cubos nuestro Genaro expiró, embriagado del orujo que esa noche se bebió. La Moncha, su puta amiga, a salvarle no llegó, y con un viejo periódico su frío rostro cubrió. Vino también un cura a darle la Extremaunción, y autoridades civiles a cubrir el papelón. La noticia muy rápido, como el orujo, corrió, dejando un escalofrío, un inédito temblor. 2. Vida y obra del gran Genarín En las crines de León vino al mundo Genarín, y aunque fuera un pobre huérfano supo ser hombre feliz. Fue pellejero tenaz, avezado borrachín, carne de varios prostíbulos y jugador de postín. Supo el hombre conjugar la alegría de vivir, sabedor de que en la vida hay que aprender a reír. Amante del chascarrillo, lenguaraz y graciosín, autor de coplas picantes, granujilla y zascandil. Era Genarín sencillo, pero en absoluto gris. Si le faltaba color se pintaba de carmín en la calle de Perales, como buen espadachín. Él siempre tenía cuartos para pegarse un festín, y se labró en los burdeles una leyenda sin fin. Entra todas, fue la Anselma su ramera más afín. Pilar la Matacorderos bien le podía servir, o la Moños, o la Moncha... Vaya, ¡cualquier meretriz! No desdeñaba una salsa donde mojar perejil. Su trabajo más estable lo ejerció de pellejero, que es quien compra y vende pieles por ganarse los dineros. La piel que más le gustaba era la piel de conejo, la buscaba día y noche con fruición y con desvelo. Mas se empleó en otras lides con acierto o desacierto: fue cantante de zarzuela, formando parte de un dueto. Fue charlatán vendeburras, como en el glorioso intento de vender la catedral a un turista extranjero. Fue vendedor de periódicos por los barrios periféricos. Y también mozo de estoques de un ingrato novillero que le dejó en la estacada cuando se hizo torero. Durante unos cuantos meses fue aprendiz de barbero, carrera que abandonó tras sangrar a un relojero. Se dedicó a cazar pájaros acechando en bebedero, pardillos y verderones que vendía a veinte céntimos. En las partidas de chapas ofició de baratero, siempre listo y siempre ágil en los secretos del juego. 3. Invocación a San Genaro Nos juntamos hoy aquí, ¡oh querido San Genaro!, para rendirte alabanza y solicitar tu amparo. Perdónanos, compasivo, nuestras deudas y pecados. Líbranos de los políticos que causan grandes estragos. Vela por la paz mundial, o nos vamos al carajo. Protege a los inmigrantes que ponen su vida a saldo, y a quienes no tienen casa o familia o trabajo. Cuídanos de los peligros de soberbios y endiosados. Recuérdanos que en el mundo todos estamos de paso y por dejarlo mejor tendríamos que esforzarnos. En esta bella León donde tantos te cantaron, hoy brindamos con orujo por Nuestro Padre Genaro. |
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COFRADÍA DE NUESTRO PADRE GENARÍN |
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